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Cisnes reflejados en elefantes, Salvador Dalí, 1937

Cisnes reflejados en elefantes, Salvador Dalí, 1937

Cisnes reflejados en elefantes - Salvador Dali. 51x77

Cualquier reflejo es la antípoda. Superficie del espejo: acceso a otro mundo, el mundo es todo lo contrario. Volviendo al trabajo, encontramos imágenes absolutamente idénticas.

Hay una cierta cantidad de torpe torpe en cualquier elegancia. Los opuestos que fluyen entre sí, no es más que la vida percibida por las personas.

La gran idea del equilibrio en la naturaleza se refracta en fantasías y alucinaciones. Cuando la mente subconsciente funciona, es difícil descifrar las imágenes y los detalles con los que el cuerpo transfiere información del mundo desconocido de la intuición. Una criatura fantástica, inestablemente parada en la orilla, como admirándose a sí misma, habiendo encontrado similitudes con cisnes y elefantes al mismo tiempo. Toda la composición es como un fantasma misterioso que surge a espaldas de cualquier persona. Aquí está: imágenes subconscientes rampantes que se materializaron de una manera desconocida en el mundo real. Un hombre está ocupado con pensamientos, no ve todo lo que está detrás de él.

Las criaturas de las fantasías del artista son intrincadas, fascinan al espectador, que reconoce en ellas sus miedos, sueños, sueños, complejos más inexplicables. El público no está esperando aclaraciones. Le fascina la atmósfera de la ansiosa expectativa de nuevas transformaciones, nuevas fantasías. Las nubes que flotan en el cielo, después de un momento, también se deforman, dando lugar a las formas más fantásticas.

La tensión en la imagen da lugar a la aparición de árboles secos en una isla, un fuego que se arrastra hasta la orilla del agua, una luna transparente que se manifiesta en el cielo. Todo es inestable, inestable, ilusorio.

¿Qué pasa si una persona se da vuelta? Todo desaparecerá, se derretirá, desaparecerá ... Este resultado parece ser el mejor. Al mismo tiempo, surge la pregunta: ¿qué pasa si no desaparece? Miedo a romper la línea entre fantasía y realidad, entre alucinación e ilusión óptica. Miedo a la locura ...

Los cisnes y los elefantes son opuestos que no pueden existir el uno sin el otro, y se complementan entre sí. Como el bien y el mal, como la belleza y la fealdad, solo tienen sentido en un par. No están solos, porque no pueden ser evaluados, comparados, percibidos.

El hombre de la foto está tranquilo. Sus fantasías dormita, sin interferir con la vida en la realidad.

El paisaje de fondo no tiene vida, como suele ser el caso del autor. Edificios visibles, fortalezas, fortificaciones. Un bote flota en la distancia en el agua. Estas anclas reales tienen alucinaciones, no les dan la oportunidad de tomar posesión de toda la conciencia. Dejan la esperanza de que muy pronto todo se desenredará, se colocará en marcos, se encerrará en un caparazón razonable.

El cielo azul se despejará de nubes, las imágenes aterradoras se desintegrarán en cientos de detalles claros y comprensibles. Todo esto por un corto tiempo, hasta la próxima. Lo desconocido revisa periódicamente la conciencia en busca de fuerza, de conexión con la realidad. Lo real y lo irreal están constantemente en conflicto, en la lucha. El resultado de esta lucha no se puede predecir. Esta es la idea principal del trabajo.

El autor transmite magistralmente la textura de la superficie del agua. En la imagen, el color azul cielo se opone a la escala gris-marrón. El grupo de tramas compositivamente central está encerrado en un marco que concentra la atención del espectador, obligándolo a estudiar las delicias de la trama del maestro cada vez más cuidadosamente.


Ver el vídeo: SALVADOR DALÍ. Draw My Life (Agosto 2021).