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Cristo muerto, Andrea Mantegna, 1490

Cristo muerto, Andrea Mantegna, 1490

Cristo muerto - Andrea Mantegna. 68x81

La historia más triste del Evangelio es presentada por el autor simple y fácilmente. La imagen carece de patetismo, emociones exageradas. La naturaleza canónica de la trama se destaca por las heridas sin sangre en las manos y los pies de Jesús, una cama de piedra, pañales y un recipiente para el aceite.

El autor utiliza inusualmente las leyes de la perspectiva, violando deliberadamente los principios clásicos de la organización del espacio. La atención del espectador se dirige a la cabeza y la cara del Cristo muerto. Los rasgos faciales, grandes y valientes aún tienen huellas de terribles sufrimientos y tensiones. Pero un giro de cabeza habla más del sueño profundo que de la muerte. Ya solo con este detalle, el autor insinúa la inminente resurrección y el triunfo del Salvador.

Domina las pinturas y los colores vibrantes. Su habilidad se manifiesta en la capacidad de crear una atmósfera sutil y emocional con medios avaros. Los pliegues de las mantas se dibujan con gran habilidad. Los pliegues crean un sonido rítmico especial. Tienen cierta anticipación del movimiento, otro indicio de un milagro inminente.

El estado de ánimo general de la imagen es la esperanza del triunfo de la voluntad de Dios. La combinación de colores suaves y apagados hace que el trabajo sea inusualmente expresivo y profundo. Las líneas son precisas, el juego de luces y sombras merece una atención especial.

Ver el vídeo: Para entender el Arte IX (Octubre 2020).